Toy Story 4, ¡Adios, Vaquero!

Hace una década, el publico recibió con cariño lo que parecía ser el final perfecto a una historia de amor y lealtad, cerrando un ciclo y abriendo, para un grupo de personajes que sólo existen en función de quien les otorga vida. Pero hoy, hemos descubierto que el verdadero final no es el ciclo sin fin, sino terminar etapas, dar vuelta a la página, dejar ir.

Woody es el amigo fiel, el que siempre está ahi el que no encuentra sentido a su propia existencia sin un niño que le de sentido. Pero cuando se enfrenta a la realidad de que los juguetes pueden tener vida propia, se encuentra ante el mayor conflicto de su vida.

Una vez concluida la saga, podemos decir que el viejo vaquero un hombre chapado a la antigua, un proveedor. Woody es la representación de una paternidad obsesiva que se niega a dejar de tener a alguien a quien cuidar y proteger y n esta cuarta entrega se enfrenta a todas las situaciones que enfrento anteriormente y trata de enfrentarlas con madurez, pero no siempre lo consigue.

El protagonista se enfrenta a su propia falta de protagonismo y al descubrimiento de sus visiones limitadas del mundo. Es un juguete, pero lo será mientras un niño juegue con él, cuando eso no sucede, no sabe cual es su papel. Aquí es donde entra en Escena Bo Beep, su antiguo amor, quien enfrento años antes el desinterés por parte de su niña y aprendió a ser independiente, encontró su propio destino y propósito.

La pastorcita es ahora una mujer empoderada, una lider que al encontrar de nuevo a su viejo amor, le ofrece la opción de liberarse, de elegir su propia vida. Y esta elección no es fácil para Woody, pues se enfrasca en una última aventura, en la cual debe ayudar a los nuevos personajes a lidiar con los dilemas que el enfrento en el pasado.

Forky y Gabby Gabby son dos opuestos, mientras uno se asume como basura y no tiene interés en la familia y la amistas, menos en el amor de un niño; la otra languidece sin amor y termina siendo un objeto olvidado. Ambos casos, también metáforas de una paternidad a la espera.

Al final el vaquero se da cuenta de que su primer niño creció y se fue, y su niña también lo ha dejado atrás, es tiempo de ver por si mismo y vivir al lado de su amor. ¿Acaso hay mejor analogía de la jubilación?

Como siempre, las películas de Pixar deben analizarse mas por su fondo que por su forma, pues aunque la calidad técnica es, como siempre, impresionante, el verdadero valor de la película esta en su mensaje. Aún con los temas feministas distribuidos sutilmente a lo largo de la trama y que el resto de los personajes terminan teniendo poco peso en la historia.

En resumen una cinta que se debe ver y apreciar más allá de las escenas construidas para hacer llorar al público, pues maneja temas complejos de una manera muy sutil.

Calificación 9.5/10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s